La conversación fue buena: doctrina cristiana, puntos de vista, Biblia y un poco de poesía, Neruda sino me equivoco. Ella le contó acerca de su vida, mientras él negociaba la compra de un aguilucho por Facebook. La verdad él, estaba más concentrado en su animal que en lo que hablaba ella. Si es verdad ella se dio cuenta de eso, pero el lo negaba.
La noche pasaba y ya daban casi las 00:00 hrs. mientras hablaban de cuantos números 1 habían visto. En realidad estaban estresados por un simple tontería. Ya eran la 1:00am y él decidió descansar, sabiendo que encontró una amiga con quien conversar...
Soneto LXXXVI
Oh Cruz del Sur, oh trébol de fósforo fragante, con cuatro besos hoy penetró tu hermosura y atravesó la sombra y mi sombrero: la luna iba redonda por el frío. Entonces con mi amor, con mi amada, oh diamantes de escarcha azul, serenidad del cielo, espejo, apareciste y se llenó la noche con tus cuatro bodegas temblorosas de vino. Oh palpitante plata de pez pulido y puro, cruz verde, perejil de la sombra radiante, luciérnaga a la unidad del cielo condenada, descansa en mí, cerremos tus ojos y los míos. Por un minuto duerme con la noche del hombre. Enciende en mí tus cuatro números constelados
-Pablo Neruda
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