miércoles, 7 de julio de 2010

TALENTOS 101




Comenzó mi tercera semana aquí en Cali, Colombia. El Lunes que paso fue festivo así que me quede en casa y pude compartir con la familia Latorre un buen tiempo. Limpiamos cámaras antiguas, vimos una película hindú muy buena, era de esas películas que te hacen llorar hasta los pies (ja, ja, ja). El día estuvo muy chévere, también me sirvió para relajarme y estar más tranquilo para dar la clase el martes.

"Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca." - Jeremías 1:9

"Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte." - II Corintios 12:9-10

Llegó el día martes, me levante temprano, comencé a dar un repaso al estudio e hice una separata para los chicos que llevarían la clase en la noche. La Clase tiene como código TLS101 (Talentos 101) porque es el código que se le da a las clases básicas en el IBCC, esta clase vale un crédito para el IBCC y dura 4 días.

LLego la noche y esperábamos solo 15 estudiantes, así que solo imprimí 15 copias. Al comenzar la clase veía y veía llegar más personas y llegaron a ser 25 personas. La clase salió muy bien, gracias a Dios. Muchos jóvenes eso me dio mucha alegría. La comida fue en Mateo 25:14-30, La Parábola de los Talentos y el postre una pequeña clase de fotografía.

Vi a algunos invitados. No estaba en mis planes, pero si en los del Señor que en medio de la enseñanza pudiera compartir de lo que Dios había hecho por nosotros y que El murió para que nuestros pecados sean perdonados. Fue una hermosa noche.

Sentí la voz del Señor en cada palabra que dije y sentí extrema paz cuando empecé a enseñar. Es la primera vez que enseño y Dios me dio el privilegio de hacerlo en Cali, Colombia. Mientras compartía los nervios se fueron y me sentía en familia, con esa paz de la que habla Pablo en Filipenses 4:7.

Muchas gracias por sus oraciones familia. Gracias Señor por darme la oportunidad de enseñar tu palabra y dar a conocer de lo que tu Señor haces en nuestras vidas. Es genial como Dios nos usa sin ni siquiera nosotros merecerlo y sin ni siquiera nosotros imaginarlo. El se hace fuerte en nuestra debilidad.

Gracias una vez más por estar orando. Los extraño

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